Posición dominante y piratería

Llevo varios años desarrollando mi carrera profesional en la red como soporte principal y siempre la he visto como un medio que, no totalmente pero mucho más que los convencionales, garantizaba un alto estándar de libertad. Libertad entendida como la libertad a elegir, a leer, a escuchar o simplemente ver lo que más nos interesa personalmente.

Esta mañana leía varios artículos acerca de la posición dominante de Google con su nueva aplicación para  búsqueda de vuelos Flight Search que ha creado una polémica en el mundo de la distribución turística y particularmente con las OTAs (Online Travel Agency), que presnetan la plataforma Fair Search en defensa contra la primera.

Para los que atacan a Google, aunque sea con la boca pequeña, hay que posicionar a Google como lo que es, una empresa con un criterio de rentabilidad pero también que premia con el posicionamiento orgánico a los que lo hacen bien per sé.

A pesar de una cierta posición dominante, el usuario web ha sido o es, dependiendo de su destreza, capaz de acceder a la información más precisa para él o, en algunos casos, ha aceptado que la información suministrada por el buscador – search engine – era la más apropiada para él. Esta situación se repite en muchos ámbitos de nuestra vida – lo que me dice mi amigo, lo que dice la TV, lo que le pasó a fulanito – y no por ello nos escandalizamos.

Hoy también leía en prensa una noticia alarmante y es que la banda de delincuentes Anonymous prevé un cierre de la red por ataque a unos 20 servidores clave para el 31 de marzo.  Aunque en las últimas horas lo han desmentido, resulta evidente la indefensión a la que estamos sometidos. Esta banda de hackers -en el sentido actual de la palabra – actúa en nombre de la libertad – la de quién, por favor? – y en nombre de la misma decide y ejecuta acciones contra determinadas webs y sus servicios de mantenimiento. ¿Es esto libertad? ¿a quién representa Anonymous? A mí no, y me atrevo decir que al 100% de los profesionales e internautas que conozco tampoco.  ¿Por qué en este caso sonreímos y aceptamos tácitamente lo que constituye un gran delito? Puede ser que atacando y haciendo caer las webs de la CIA, la del Ministerio de Finanzas Griego, Policia.es, la Americana Cinematografica  y todo el resto que hayan atacado, puede ser que alguien piense que no es un ataque personal. Y si, lo es. Es un ataque a la libertad personal de utilizar estas webs, bien obteniendo su información o beneficiándose de su asistencia. Es un abuso que lesiona muy directamente las libertades de la red.

Nos podemos quejar de posiciones dominantes pero existen los organismos anti-monopolio para regular, los Congresos y senados para legislar de acuerdo a las necesidades, aunque, si, haya casos como el de internet, en que van tarde, muy tarde. Pero a lo que nunca podemos sonreír ni dar nuestra connivencia es a actos vandálicos sean estos por la razón que sean. Nos movemos en una sociedad que, a través de normas regula libertades que permiten nuestro desarrollo. En la red, no todo vale. La delincuencia es delincuencia. Y, por tanto, perseguible y punible. No sonriamos a los delincuentes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s